¿Cómo incorporar los objetivos de Desarrollo Sostenible en una PYME?

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Los ODS son una guía que posibilitará a las empresas, sean del tamaño que sean, conocer cuál es su impacto social, económico y medioambiental. Además te permitirá identificar qué valor aporta tu empresa a la sociedad y, cómo reforzar tu posicionamiento y relaciones con tus distintos grupos de interés.  En este artículo analizamos qué puede hacer tu empresa para alcanzar los ODS y te damos varios ejemplos prácticos.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (ODS) son fruto del acuerdo alcanzado en septiembre de 2015 por los Estados Miembros de las Naciones Unidas y se componen de una Declaración, 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y 169 metas, con el objetivo de alcanzarlos para 2030. Son una oportunidad para que los países y sus sociedades emprendan un nuevo camino con el que mejorar la vida de todos, sin dejar a nadie atrás.

No es una propuesta únicamente enfocada a los gobiernos si no es una llamada global para todos; gobiernos, empresas, ciudadanos…para el conjunto de la humanidad. Los objetivos son una respuesta a la llamada del planeta para restablecer el equilibrio del mismo y afrontar retos sociales de forma urgente: fin de la pobreza, igualdad por y para todos, sostenibilidad en el consumo y la producción, en definitiva, hacer un mundo mejor para todos.

Los objetivos 3, 8 y 12 ocupan un lugar fundamental en el ámbito del bienestar laboral:

ODS 3. Salud y bienestar. “Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades”, articulado en torno a 13 metas que cubren un amplio abanico de la labor de la OMS con el objetivo de alcanzar un progreso igualitario tanto entre países como dentro de ellos. Los enfoques multisectoriales, basados ​​en los derechos y con perspectiva de género, son esenciales para abordar las desigualdades y asegurar una buena salud para todas las personas.

Los datos más alarmantes en este aspecto son:

  • Al menos 400 millones de personas no tienen acceso a servicios de salud básicos, y el 40% carece de protección social.
  • Cada 2 segundos, alguien de entre 30 y 70 años muere prematuramente a causa de enfermedades no transmisibles: enfermedad cardiovascular o respiratoria crónica, diabetes o cáncer.
  • 7 millones de personas mueren cada año a causa de la exposición a finas partículas en el aire contaminado.
  • Más de una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual en algún momento de su vida, resultando en consecuencias tanto en el corto como en el largo plazo parar su salud física, mental, sexual y reproductiva.

ODS 8. Trabajo decente y crecimiento económico. “Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos”, articulado en torno a 12 metas que cubren un amplio abanico de la labor de la OMS con el objetivo de estimular el crecimiento económico sostenible mediante el aumento de los niveles de productividad y la innovación tecnológica. Además del fomento de políticas que estimulen el espíritu empresarial y la creación de empleo es crucial para este fin.

Los datos alarmantes en este aspecto son:

  • En 2018 se estima que 172 millones de personas en todo el mundo estuvieron sin trabajo en 2018, una tasa de desempleo del 5%.
  • Como resultado de la expansión de la fuerza laboral, se proyecta que la cantidad de desempleados aumenta en un millón cada año y alcance los 174 millones para 2020.
  • La participación de las mujeres en la fuerza laboral fue del 48% en 2018, en comparación con el 75 por ciento de los hombres. Alrededor de 3 de cada 5 de los 3.500 millones de personas en la fuerza laboral en 2018 eran hombres.
  • En total, 2 mil millones de trabajadores tuvieron empleos informales en 2016, lo que representa el 61 por ciento de la fuerza laboral mundial.
  • Muchas más mujeres que hombres están subutilizadas en la fuerza laboral: 85 millones en comparación con 55 millones de hombres.

ODS 12. Producción y consumo responsable. “Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles”, articulado en torno a 11 metas que cubren un amplio abanico de la labor de la OMS con el objetivo urgente de reducir la huella ecológica mediante un cambio en los métodos de producción y consumo de bienes y recursos para lograr un crecimiento económico y desarrollo sostenible adecuado. Este objetivo insta a las industrias, los negocios y los consumidores a reciclar y reducir los desechos, como así mismo apoyar a los países en desarrollo a avanzar hacia patrones sostenibles de consumo para 2030.

Los datos más alarmantes en este aspecto son:

  • El sector alimentario representa alrededor del 22% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, en gran medida debido a la conversión de bosques en tierras de cultivo.
  • A nivel mundial, 2 mil millones de personas tienen sobrepeso u obesidad.
  • Una quinta parte del consumo global de energía en 2013 provino de fuentes renovables.
  • Si todas las personas utilizasen bombillas de bajo consumo, el mundo ahorraría 120 mil millones anuales.

“Hay que tener en cuenta que la mayoría de los ODS están relacionados directamente con la salud o contribuirán a la salud indirectamente”

En el panorama actual estamos bastante lejos de alcanzar los ODS, pero podemos afirmar que se han conseguido grandes avances en la consecución de los ODS en muchos lugares. Por este motivo, 2020 se enmarca en el comienzo de una década de acción ambiciosa para poder cumplir con los Objetivos para 2030.

¿Cómo afrontar las metas ODS en tu organización?

Solo organizaciones que tengan visión de futuro que incluya la sostenibilidad en su hoja de ruta y sean capaces de asociar rentabilidad económica con la generación de impactos sociales y ambientales conseguirán alinearse con esta estrategia.

En España el papel de las PYMES es fundamental ya que suponen el 95 % del tejido empresarial y generan más del 70% de empleo. Los ODS para las PYMES pueden ser una oportunidad ya que alcanzar los ODS reportará nuevas oportunidades de negocio:

  • Ahorro en costes
  • Acceso a nuevos mercados
  • Generación de alianzas con otros actores
  • Negocio con grandes empresas
  • Contratos con el sector público
  • Mejora de la reputación
  • Aumento de la confianza de la marca
  • Adelantarse a la publicación de nuevas normativas

Si tu organización quiere ser responsable con la humanidad, lo primero que tiene que hacer es unirse a la iniciativa del Pacto Mundial del año 2000, cuyos principales objetivos son los siguientes:

  • Incorporar los 10 Principios establecidos en el Pacto Mundial. Ten en cuenta que estos principios son los estándares mínimos de un comportamiento responsable.
  • Canalizar acciones en apoyo de los objetivos más amplios de las Naciones Unidas, incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

 

A partir de aquí, deberás elegir un conjunto de prioridades y seleccionar los ODS en los que tu organización se va a centrar ya que tendrán diferente relevancia dependiendo del sector y del país de actuación de tu organización. Las prioridades se definen en función de los impactos positivos o negativos que los ODS pueden causar en todas tus operaciones, la relación con tus proveedores y en su entorno más cercano.

En la línea de estos objetivos, España publica el 29 de diciembre de 2018 la “Ley 11/2018, de 28 de diciembre, por la que se modifica el Código de Comercio, el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, y la Ley 22/2015, de 20 de julio, de Auditoría de Cuentas, en materia de información no financiera y diversidad” que obliga a la realización de un informe con contenidos de información no financiera  a empresas con unas determinadas características (número de trabajadores superior a 500, sean consideradas entidades de interés público…).

La Ley es más exigente que su Real Decreto antecesor, donde se concretan las cuestiones sobre las que las empresas deben dar información:

  • Cuestiones medioambientales: exige que las empresas informen sobre temas relacionados con la prevención y gestión de residuos, uso sostenible de los recursos, fomento de la economía circular, lucha contra el cambio climático o protección de la biodiversidad.
  • Cuestiones sociales y relativas al personal: exige que las empresas proporcionen información atendiendo a criterios de diversidad, organización del tiempo de trabajo, seguridad y salud laboral e incluso formación (sexo, edad, país o categoría profesional, remuneraciones y brecha salarial, datos de absentismo, nº de despidos, conciliación, desconexión laboral, accidentes de trabajo y su frecuencia y gravedad, enfermedades profesionales desglosadas por sexo, horas de formación impartidas…)
  • Cumplimiento de los derechos humanos: requiere informar sobre la aplicación de procedimientos de diligencia debida en materia de derechos humanos.
  • Lucha contra la corrupción y el soborno: deber de informar de las medidas adoptadas para prevenir la corrupción y el soborno y para luchar contra el blanqueo de capitales.
  • Información sobre la sociedad: exige un compromiso de la empresa sobre el desarrollo sostenible y explicar su impacto sobre el empleo y el desarrollo local, en las poblaciones locales y en su territorio de actuación.
  • Cuestiones de subcontratación y proveedores: informar por parte de la empresa si esta incluye en su política de compras cuestiones sociales, de igualdad de género y ambientales y si ponen en marcha sistemas de supervisión y auditorías respecto a estos temas.
  • Información a consumidores: exige a las organizaciones que proporcionen información sobre la seguridad y salud de los consumidores, así como los sistemas de reclamación a su alcance, además del número de quejas recibidas y la forma de resolverlas.
  • Materia fiscal: obliga a las organizaciones a reportar los beneficios obtenidos, los impuestos sobre beneficios pagados y las subvenciones públicas recibidas.

Todos estos cambios en “la forma de gestionar las empresas” van a ayudar a la humanidad y al planeta a conseguir el equilibrio que necesitamos hacia el desarrollo sostenible para poder satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones, garantizando el equilibrio entre el crecimiento económico, el cuidado del medio ambiente y el bienestar social.

“En definitiva, nuestra sociedad actual necesita organizaciones sostenibles por y para nuestro planeta y nuestra economía”.

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